¿Por qué se producen calvas en la barba?

La caída capilar no afecta solo al cabello. Su sintomatología también hace estragos en el vello facial en forma de picazón, enrojecimiento, rarefacción y aparición de parches o calvas. Al consultar a un dermatólogo alopecia en Vigo, sorprende la diversidad de causas probables que están detrás de este fenómeno.

El estrés, en primer lugar, desencadena una serie de reacciones en el organismo que pueden acarrear la caída prematura de la fibra capilar en distintas áreas, incluida la barba. Los daños ocasionados por este factor psicológico no son permanentes y se corregirían atacando la raíz del problema.

La genética también es responsable de un porcentaje significativo de los casos de alopecia en la barba. De igual forma, una caída en los niveles de testosterona afecta negativamente a la fuerza, el crecimiento o la densidad de los capilares del vello facial.

Igualmente, la alopecia areata se desarrolla en estas áreas debido a la respuesta del sistema inmunológico, que ataca a los folículos pilosos y conduce a su desprendimiento prematuro. Otra variante de la calvicie —la alopecia cicatricial— está detrás de numerosos pacientes con parches en el vello del rostro. Además, la dermatitis seborreica y otras infecciones pueden rarefacer la barba por efecto de las lesiones que cicatrices mal.

En condiciones normales, una persona sana pierde alrededor de cincuenta capilares al día, por lo que una pérdida mínima de cabello entra dentro de la razonable. Cuando se detectan parches en el vello facial, sin embargo, urge pasar a la acción y adoptar medidas capaces de revertir sus efectos.

Entre los tratamientos que combaten este problema, figuran los productos farmacológicos como el minoxidil, empleado con éxito para frenar la calvicie en un sentido amplio. Aunque costosa, el trasplante capilar plantea una solución más inmediata para restablecer el vello en las zonas o espacios de la barba donde ha desaparecido.