Los joyeros están presentes en todas las casas y, aunque son un elemento principalmente femenino, cada vez más hombres se hacen con uno ya que ellos se han subido al carro de las joyas y los complementos y cada vez es más frecuente que tengan su pequeña colección para ir variando y combinando con sus diferentes prendas. Solo hay que ver las bonitas colecciones que sacan muchas firmas dedicadas a los hombres para darse cuenta de la gran demanda que tienen. El joyero, en estos casos pasa a acompañar a las cajas para relojes que ya eran habituales en ellos. Pero vamos a hablar de joyeros clásicos femeninos, concretamente de tres tipos de siguen estando muy de moda.
1.Los joyeros musicales. Son los favoritos de las niñas porque tienen un encanto especial. Han cautivado a generaciones enteras y muchas mujeres continúan teniendo un joyero con música, tal vez con la típica bailarina, porque le trae recuerdos muy agradables de la infancia. Por lo demás, son joyeros tipo caja en los que puede guardarse todo de forma compartimentada y con un gran espacio central en el que comparten lugar diversas cosas. Su ventaja es que ocupan poco espacio y decoran cuando se colocan sobre la cómoda o sobre la mesilla de la habitación, estando siempre a mano.
- Los espejos joyero. Son increíblemente prácticos y tienen una gran capacidad, por eso son los favoritos de quienes quieren tener todo muy bien organizado. ¿En qué habitación no hay un espejo de cuerpo entero, ya sea colgado de la pared o un espejo de pie? Pues solo hay que darle un poco más de grosor y el espejo se convierte en la puerta de un joyero de gran tamaño, con diferentes espacios para poder colgar collares, pulseras, pendientes y todo lo que imagines.
3, Los joyeros de cajones. Son grandes y precisan de una buena cómoda en la que apoyarse, pero son una auténtica belleza. Normalmente, se realizan en maderas nobles y se pueden combinar con plata o acero. Con diferentes cajones adaptados para los distintos tipos de joya, como por ejemplo un cajón con rodillos para colocar los anillos u otro cajón dividido en diferentes espacios para guardar pendientes de diversos tamaños. Algunos de esos joyeros son tan elaborados y cuidados que incluso tienen departamentos secretos en los que esconder algunas piezas u objetos.